Cómo mejorar la vida útil del vehículo

Cómo mejorar la vida útil del vehículo

 

La llegada de los nuevos vehículos ha revolucionado el sector de la automoción. Los modelos innovan y las marcas arriesgan cada vez más. En Carsontheweb somos conscientes de esto y queremos ayudarte a que consigas mejorar el rendimiento de tu vehículo en todo momento. Para ello, ponemos a tu disposición una serie de trucos y consejos con los que podrás alargar al máximo la vida útil de tu vehículo.

Aspectos a tener en cuenta

El primero de los consejos a tener en cuenta es que el vehículo funciona igual que el cuerpo humano. Por ello, es importante que hagas caso a todos los síntomas que pasan por el coche. Cualquier ruido extraño, roce o olor que no nos resulte familiar puede jugar en contra de la vida útil del vehículo. Para ello, es importante atender a cualquier fenómeno, especialmente si proviene del tubo de escape del coche.

Por otra parte, es importante que protejamos el chasis del vehículo, en especial la pintura del exterior. Los excrementos de algunas aves y animales, como el caso de las palomas, son muy corrosivos, por lo que nos puede jugar una mala pasada en el vehículo debido al desgaste de la pintura. Es recomendable, según el lugar en el que el vehículo suela estar estacionado, que pintemos el chasis cada cierto tiempo con el fin de mejorar el vehículo y sus condiciones.

De cara a la seguridad, la protección o refuerzo exterior es vital para salvaguardar a los pasajeros y al resto de acompañantes de otros coches. Aquí lo más importante es asegurarse de que protegemos en todo momento los frontales y traseros del coche. Si comprobamos cada cierto tiempo que se encuentran en buen estado, lograremos mejorar la vida útil del vehículo.

Otro aspecto que tienen muchos mecánicos en cuenta a la hora de referirse a un vehículo tiene que ver con el cuerpo humano del coche, como hemos mencionado previamente. El motor e interior del coche funciona exactamente igual que nuestro organismo, y depende de nosotros saber aprovechar al máximo las prestaciones del mismo y limitaciones. Cualquier síntoma debe ser tratado con antelación para evitar que pase a mayores.

Como hemos indicado previamente, los protectores del coche, al igual que la pintura, se desgastan con el paso del tiempo o con la llegada de agentes externos como animales o el clima. Debes revisar siempre que puedas la protección del vehículo para dejarlo acorde a las necesidades del mismo en todo momento. Uno de los materiales que más se desgasta es el plástico que recubre el vehículo, que debe ser solventado cuanto antes.

Lavar el coche con cierta frecuencia también puede ahorrarnos muchos problemas. Esto es debido a que la corrosión de agentes externos es provocada también por la acumulación de la suciedad durante más tiempo del que debería. Especialmente, existen algunas zonas del vehículo que nunca se lavan correctamente y son aquellas a las que es más complicado que accedamos. Por ello debemos hacer hincapié en todas estas áreas para lograr la mejora en el vehículo.

Las revisiones continuas son otro de los talones de Aquiles en el vehículo. Y es que los niveles de agua o aceite deben mantenerse siempre estables según las indicaciones del fabricante. De lo contrario, podremos tener problemas que se agravarán si no somos capaces de solucionarlo a tiempo. A esto se debe sumar la pisada de los frenos de emergencia o el recambio de ruedas y neumáticos, dos aspectos que no siempre se tienen en cuenta.

La presión de los neumáticos se puede ver mermada con el paso del tiempo o con el aumento en la circulación del coche. Para ello, debemos revisarlo siempre que podamos en gasolineras o en nuestro mecánico de confianza. Además, la marca de los propios neumáticos debe estar a punto para que el vehículo no patine. Otro fenómeno a tener en cuenta es la correa de distribución. Esta es una de las averías más complejas y caras de reparar, ya que si el cuidado del vehículo no es el correcto puede destrozarse antes de lo que deseamos.

En muchos casos tampoco se tiene en cuenta la calefacción. Y es que la temperatura del coche debe ser siempre estable. Esto significa que en verano deberíamos intentar que el vehículo se mantenga a la sombra, y en invierno a una temperatura en la que la dilatación o contracción de los materiales no afecte al uso del propio vehículo. Para ello, lo mejor es tener en cuenta el climatizador del vehículo. Tenerlo a punto nos asegura una mejor vida del vehículo y de la seguridad o confort de todos los acompañantes del mismo. A modo de conclusión, es importante no escatimar en recambios para el coche. Siempre debemos tenerlo lo mejor posible para evitar que el problema pase a mayores.

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